LA CASA EMBRUJADA - ANA SOFÍA MUSKUS AVILA -6°A
LA CASA EMBRUJADA
POR ANA SOFÍA MUSKUS AVILA -6°A
Había una vez dos amigos, uno llamado Jean y el otro Sam, a Jean le gustaban
mucho los temas que tenían que ver con fantasmas, brujas y cosas que causan
temor, miedo y curiosidad. En cambio a Sam no le gustaba, no le hacía sentir
nada bien lo que tenía que ver con esa clase de cosas.
Un día Jean descubrió en un bosque una casa, pero lo que él no sabía era que en
esa casa pasaban sucesos muy extraños; se podría decir que era una casa
embrujada. Él corrió y se lo dijo a su amigo Sam, pero en el instante Sam dijo: -
“no, no voy a ir, no entraré a una casa embrujada ¡Acaso estás loco!
Jean insistió e insistió para entrar y mirar qué ocurría dentro de esa casa y que
podía suceder si ellos entraban, a Sam le causó mucha intriga hasta llegar al
punto en el que convence a Sam, el cual decide acompañarlo, y llegan a un
acuerdo de que el sábado por la noche entrarían.
Sam le dijo a Jean, esto que vamos hacer lo haremos y no diremos a nadie a
dónde iremos el sábado por la noche. Jean responde: No te preocupes amigo,
esto solo lo haremos los dos, y pase lo que pase, no diremos nada. Esa noche los
dos amigos prometieron seguir con el plan, y no decirle a nadie lo que iban hacer.
La noche del sábado, Sam y Jeans metieron en un bolso ligero sus cosas y
llevaron a cabo el plan.
Se dirigieron hacia el bosque donde se encontraba la casa; horas después
encontraron la casa, Jean decidido a entrar le dijo a Sam: “No te preocupes todo
estará bien” pero Sam con mucho miedo respondió, “está bien al final estamos
juntos en esto”.
Sam y Jean entraron al mismo tiempo a la casa, y mientras más caminaban
encontraban muchas cosas misteriosas y que a la vez les daban un poco de
miedo, pero a Jean después de ver tantas cosas valiosas y misteriosas le llamó
mucho la atención un cuarto con una puerta, una puerta que no era muy común,
esta puerta estaba hecha de oro, se encontraba al final del pasillo pero aun así la
curiosidad fue mucho más fuerte y más intensa, Sam y Jean decidieron entrar,
cuando entraron era una habitación normal y Sam dijo: “ya Jean, vámonos de
aquí” ya era más de las 12 de la madrugada, Jean respondió: Está bien, ya vimos
demasiado. Pero de repente Jean quedó congelado y Sam le dice: “¿Estas bien
amigo?” Jean le responde: Sí, solo que por un momento mi cabeza se detuvo y
ahora no recuerdo como regresar a casa.
Sam dijo: ¿qué? en serio Jean no lo puedo creer.
Por un momento a Jean no solo se le había congelado su cuerpo, sino también su
memoria.
Jean preocupado dijo: Será que nos podemos quedar aquí por esta noche, en la
mañana nos iremos, cuando el sol este afuera y yo pueda recordar cual es el
camino a casa. Sam estuvo de acuerdo, al final se sentía más protegido dentro de
esa casa, que afuera en la intemperie del todo el bosque; ambos se fueron a
dormir a la habitación que tenía la puerta de oro.
Eran más de las 3 de la madrugada del domingo y mientras Sam, tenía su cabeza
recostada en la almohada escuchaba pasos y golpes en toda la casa, Sam con el
corazón latiendo muy fuerte llamó a su amigo y le dijo Jean, Jean ¡DESPIERTA! y
los dos escucharon los ruidos, decidieron bajar y ver qué era lo que estaba
pasando, cuando llegan al final del pasillo vieron una sombra, Jean y Sam se
asustaron demasiado, pero Jean mantuvo un poco la calma y le preguntó a la
sombra: ¿Quién eres? la sombra no contesto después de hacer varios ruidos
descontrolados la sombra responde: ¿Qué hacen ustedes aquí?
Jean responde: No tratamos de hacer nada malo, solo caminábamos por el
bosque y era muy tarde para regresar a casa, y decidimos entrar a descansar,
pero pronto nos iremos, ¿Quién es usted?, yo soy la dueña de esta casa soy una
bruja y me puedo convertir en todo lo que yo quiera, se preguntaran cómo saldrán
de aquí y por qué no recuerdas el camino a tu casa, Jean le dice: ¿Cómo, acaso
tienes algo que ver con eso?, la bruja responde: ¡Claro, yo controlo todo lo que
hay aquí, todo aquí me pertenece, y ustedes también! la bruja sacó una llave de
su bolsillo y les dijo: “esta es la llave que puede abrir todas las puertas” y con su
risa malvada se fue desvaneciendo poco a poco.
Sam aterrado le preguntó a Jean ¿Qué vamos hacer?
Jean le responde: ¡buscar! tenemos que buscar esa llave y así podremos irnos de
esta casa. empezaron a buscar por todos lados la llave, subieron por unas
escaleras que estaban un poco quebradas llegaron a un cuarto misterioso como
todo en esa casa, en ese momento a Sam lo empujaron y rodó por las escaleras
mientras Jean gritaba y le decía ¡Sam reacciona! Jean bajó lo más rápido posible
por las escaleras y encontró a Sam rasguñado y con sangre en la cabeza, sin
darse cuenta Jean también tenía rasguños por todo el cuerpo, sin importar sus
heridas Jean llevó a Sam al dormitorio y lo acostó en una de las camas, pero Sam
no reaccionaba él estaba inconsciente. Jean miró de repente al lado derecho de la
cama y le pareció algo sospechoso esa pared parecía como un pasadizo secreto
pero no le prestó atención, le importaba más la salud de su amigo se quedó
dormido junto a él y 20 minutos después escuchó ruidos, Jean se levantó y se
dirigió hacia la pared, empezó a tocarla pasaron 5 segundos y se abrió una puerta
de repente había una escalera que subía a la última planta de la casa, subió y
encontró un cuarto pequeño y un poco desorganizado empezó a buscar la llave
hasta que encontró un cofre pero ese cofre se abría con otra llave y Jean recordó
que Sam había encontrado un cuadro y en ese cuadro estaba una llave muy
pequeña parecida a la cerradura que abriría ese cofre, Jean estaba seguro que
ahí en ese cofre estaba la llave que la bruja les había mostrado, bajó y se dirigió al
cuadro donde estaba la llave pequeña, al rodar el cuadro no vio la llave pero si vio
una caja y esa caja le pedía una contraseña, Jean empezó a poner contraseñas
alocadamente, colocaba todo lo que se le ocurría, y de repente recordó que en la
cama donde estaba Sam había un nombre grabado “Berenice” de inmediato puso
el nombre en la caja y de repente abrió, y sí, efectivamente dentro de la caja
estaba la llave pequeña que abriría aquel cofre. Jean tomó de inmediato la llave y
subió abrió el cofre y ahí estaba la llave que la bruja les había mostrado, sin saber
qué hora eran, él tomó a su amigo, lo cargó y se dirigió a la puerta principal. Sacó
la llave de su bolsillo e intentó abrir la puerta pero no se podía, jean sentó a su
amigo en un mueble e intentó abrir la puerta nuevamente, de repente salió la bruja
y le dijo: ¿crees que vas a poder salir con tu amigo? no lo creo ustedes me
pertenecen como todo en este lugar. Te preguntarás cómo salir de aquí y
destruirme, la respuesta la tuviste todo este tiempo al frente tuyo, intenta adivinar
mi nombre y que sea rápido porque poco a poco mi hechizo destruirá todo lo que
está aquí, incluyéndolos a ustedes, ella desapareció mientras Jean intentaba
despertar a su amigo.
Jean ya sabía cuál era la salida, la bruja no sabía que Jean había descubierto su
nombre, Jean gritaba por toda la casa ¡APARECE BRUJA, YA SÉ TU NOMBRE,
YA SÉ CÓMO ROMPER ESTE HECHIZO, Y ME VAS A DEJAR LIBRE CON MI
AMIGO”
Después de un momento ella apareció y dijo: ¿Cómo así que sabes mi nombre?
Jean responde: ¿Acaso no sabes cómo encontré la llave que tenías en tu bolsillo?
La bruja respondió: ¡CÓMO LO SUPISTE, TE MATARÉ A TI Y A TU AMIGO!
Jean con un fuerte grito le responde: ¡NO CREO QUE LO HAGAS ANTES QUE
YO, ROMPERÉ ESTE HECHIZO Y TE IRÁS DE AQUÍ, ¡BRUJA! En ese momento
Jean grito más fuerte ¡Y TU NOMBRE ES BERENICE! En ese instante la bruja
gritaba mientras se desvanecía ella y todo a su alrededor, Jean logró romper ese
hechizo, cuando logró ver el sol Jean tenía su cabeza un poco enredada y perdida
ambos estaban lastimados, pero él seguía preocupado por Sam, aun no
reaccionaba de inmediato cargó a su amigo y lo llevó a el hospital más cercano , lo
atendieron, dieron los cuidados necesario, a los días Sam reaccionó,
afortunadamente Sam estaba bien y aunque no recordaba nada, él estaba feliz de
ver nuevamente aquel amigo de infancia “Jean”, no tenía muy claro lo que había
pasado aquella noche, pero los dos estaban felices de volver a ver sus rostros,
volvieron a fortalecer aquella promesa de no decirle a nadie lo que había pasado
esa noche, Sam con la memoria muy débil le contestó: Ese será nuestro mayor
secreto, amigo. ¡Gracias por salvarme!
Se dieron un abrazo y ahí, en ese instante murió aquella experiencia tan terrorífica
y miedosa que vieron juntos.
FIN.
Me gustó
ResponderEliminarMe encantó muy muyyy interesante y se párese a una película de suspenso jajajajaja
ResponderEliminarAtt: Salome Restrepo 👌👌😄😄😄😄😄