EL GATO MISTERIOSO- LUCAS YEPES 6°B
EL GATO MISTERIOSO POR LUCAS YEPES-6°B
José y Claudia son dos niños que son vecinos desde pequeños; donde conviven muchos adultos y más niños con quienes jugar. A mediados del año 2020, José y Claudia habían visto un gato que no era como los demás que ellos conocían, ya que se comportaba de manera misteriosa, un día era cariñoso y otro estaba enojado, parecía que no tuviese dueño porque todos los animales del barrio tenían su collar marcado con dirección y nombre de su amo, ninguno era callejero, pero en cambio este gato misterioso no poseía identificación alguna.
Pasó una semana y no lo habían vuelto a ver, hasta que un miércoles lleno de muchos ruidos, José y Claudia volvieron a ver a aquel gato, caminando tranquilamente por las calles del barrio, y entonces José le dijo a Claudia:
-¡Tengo que buscar su identidad!
A lo que Claudia le respondió: - Yo te ayudo, ¿pero…cuándo?
Y José dijo:- ¿El sábado por la mañana estará bien?
Claudia respondió: - Sí, está bien.
Ambos niños tenían un acuerdo, de ahí se fueron a sus casas esperando que llegara el sábado rápidamente.
Decididos a buscar respuesta alguna de la identidad del animal, el sábado temprano salieron, comenzaron a revisar los alrededores de las casas para ver si estaba por allí, pero no lo encontraron, y para su gran sorpresa, de repente el gato se dirige hacia ellos diciendo: - ¡Apuesto a que no me atrapan! Y con una risa loca salió corriendo del lugar. Aterrados Jose y Claudia se dijeron uno al otro: -¿Cómo es posible que pueda hablar?, ellos se sorprendieron con la actitud del gato, por lo que tomaron sus bicicletas para perseguirlo, ya que la idea de José era amarrarlo con una correa para gatos que encontró en su casa. Entonces, al ver que el gato era muy rápido, lanzó la correa con todas sus fuerzas como si fuera un vaquero, hasta que llegó al cuello del animal; Allí fue cuando se dieron cuenta que ese gato era diferente a uno común, porque seguía corriendo sin parar a pesar de que José frenaba su bicicleta y lo mantenía atado con la correa; pero este tenía tanta fuerza que tumbó a José al suelo, sin embargo, sucedió algo extraordinario, una patineta de uno de los niños del barrio estaba en suelo en el momento en el que José caía, quedando encima de ella, la cual comenzó a moverse porque el gato aún seguía corriendo a pesar de la caída de José. Al ver lo que pasaba, Claudia con una mano agarró la correa y frenó su bicicleta de tal manera que los dos volaron por los aires, tan alto que casi podían tocar las nubes pero al instante cayeron en un callejón. Al ocurrir esto, el gato se soltó de la correa y con rapidez habló secretamente a otros gatos callejeros para que atacaran a esos niños que lo querían atrapar porque que él quería seguir siendo un gato libre.
José y Claudia acorralados por los gatos en el callejón, no sabían qué hacer, cuando los vio un amigo de José, que se llamaba Juan, el cual los ayudó a escapar dándoles la mano y subiendo por la pared del callejón que daba hacia el parque. José le dio las gracias a su viejo amigo Juan por rescatarlos, y caminando por el parque encontraron al gato misterioso tirado en el piso y dijeron: - ¡WOW! ¿Cómo es posible? A lo cual José dijo: -ahora es solo un juguete descompuesto. Allí se dieron cuenta que todo este tiempo habían perseguido a un robot de su vecino, quien era un inventor que hacía cosas increíbles para venderlas.
-¿Y ahora qué hacemos?, dijo José.
- No sé, dijo Claudia.
De repente escucharon un grito de la vecina de la casa #9 y fueron corriendo hacia allá y encontraron a su vecina desmayada, después de ayudarla a levantarse, dijeron: - ¿Qué pasó? La vecina contestó: - Me pareció ver a mi antiguo gato, pero él está muerto. José y Claudia se dijeron sonriendo: - ¿Podría ser este un nuevo gato misterioso? ¿Quizás confundimos a este gato con ese juguete descompuesto? Entonces fueron a averiguar lo que pasaba.
Después de mucha búsqueda por todo el barrio, entraron de nuevo a la casa # 9 y llegaron a la alcoba de la vecina a investigar, José y Claudia vieron una silueta en forma de gato en el closet, y de inmediato la silueta les preguntó: - ¿Dónde está, dónde está? José y Claudia contestaron:- ¿Quién? a lo cual la silueta con forma de gato, respondió: -Mi dueña, ella vive en esta casa. Luego de una larga charla con la silueta en forma de gato José y Claudia pensaron que tenían que contarle a la vecina que su antigua mascota muerta en realidad estaba viva. Y así fue como la vecina supo lo ocurrido, quedando feliz al saber que su mascota aun la acompañaba. José y Claudia se dieron cuenta que el gato misterioso no era aquel gato de juguete descompuesto que habían visto en el parque todo el tiempo, sino la mascota de la vecina que extrañaba mucho a su dueña.
José y Claudia regresaron cada uno a su casa feliz porque comprendieron que no todos los gatos eran malos y que primero tenían que investigar a cada uno para no quedar con dudas y así aclarar todo lo que había pasado en ese sábado loco.
FIN.
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