EL NIÑO EXTRATERRESTRE Y EL VECINO FISGÓN-JUAN JOSÉ ROMERO VERTEL 6°B
EL NIÑO EXTRATERRESTRE Y EL VECINO FISGÓN POR JUAN JOSÉ ROMERO VERTEL-6°B
Había una vez, en un pueblo lejano de casas hechas con bahareque, las calles eran cortas y en él habitaban pocas familias de las que la mayoría se dedicaban a la agricultura y la pesca, por lo que todos se conocían y se cuidaban mutuamente. El pueblo quedaba cerca de un bosque al cual lo atravesaba un majestuoso río donde las personas del pueblo solían pescar y buscar agua para suplir sus necesidades. El pueblo era tranquilo y nunca pasaba nada extraño, hasta que un día muy entrada la mañana, cuando el sol iba apareciendo entre los árboles del bosque mientras los pescadores se dirigían como de costumbre a realizar sus faenas de pesca al río, vieron algo que caía del cielo, era como una nave con una apariencia extraña, con muchas luces. Cayó al otro lado del río donde iban a pescar, asustados pero a la vez inquietos por saber de qué se trataba, se fueron acercando muy sigilosamente hacia el objeto extraño, se escondieron cerca y vieron que del objeto extraño descendían 4 seres con apariencia mitad humana y mitad extraterrestre, de los cuales había un anciano de estatura mediana, un hombre joven de estatura alta y contextura delgada, una mujer con cabellos rizados que brillaban como el oro, estatura alta y cuerpo esbelto y un niño de unos 12 años aproximadamente, con el cabello parecido al de la mujer. Estos seres extraños tuvieron que salir de su planeta Kriptonita, a buscar provisiones de alimento a la tierra para llevarlas nuevamente a su planeta, luego que ocurriera una gran sequía que acabó con las plantas, animales y demás habitantes, de los cuales ellos fueron los únicos sobrevivientes.
Los pescadores un poco asustados, decidieron arriesgarse y se acercaron a un más a aquellos seres extraños, los cuales al sentir la presencia de los pescadores se pusieron muy nerviosos, los pescadores al ver que parecían inofensivos decidieron ayudarlos. Solo el anciano conocía el lenguaje de los terrícolas y pudo entablar un diálogo con estos pescadores, a los cuales les dijo que se llamaba Trono y les explicó el motivo de su viaje a la tierra, los pescadores muy conmovidos por aquella historia decidieron ayudarles y los llevaron a un refugio que era una vieja casa construida sobre un árbol, la cual estaba abandonada hacía mucho tiempo. El viejo extraterrestre les contó a los pescadores de las técnicas avanzadas que ellos tenían para cultivar la tierra y para criar animales en granjas, de los cuales se alimentaban y así poder abastecerse de lo necesario cuando llegaba la época seca, muy maravillados con todo esto que les había contado el anciano, los pescadores decidieron compartir con este parte de las semillas que tenían para cultivar y una pareja de cada una de las especies animales que había en la tierra, para que las llevaran de vuelta a su planeta y así pudieran empezar de nuevo.
Todo transcurría normalmente, los pescadores madrugaban todos los días a buscar a Trono para que les enseñara las técnicas de cultivo, mientras que los otros tres integrantes de la familia extraterrestre, se limitaban a quedarse encerrados en la casa y contribuir con los quehaceres diarios y la parte de ir guardando las provisiones que Trono traía todos los días, después de reunirse con los pescadores, quienes guardaron el secreto a los demás habitantes del pueblo por temor de que se enteraran de aquella visita extraterrestre y pusieran en peligro aquel pacto.
Una mañana mientras Trono salía como todos días con los pescadores, uno de los habitantes del pueblo que era muy chismoso y entrometido que tenía por nombre Mateo y al que los habitantes del pueblo lo llamaban el vecino fisgón, se dio cuenta de la presencia de Trono y decidió seguir a los pescadores, hasta darse cuenta donde se ocultaba, esperó que llegara la noche para poder acercarse a la casa de Trono, pero con lo que el vecino fisgón no contaba, era que aquella casa tenía un sistema especial de vigilancia nocturna que consistía en unas cámaras con forma de hojas que pasaban desapercibidas ante cualquier persona, pero que estaban conectadas al cerebro de los extraterrestres mediante un chip, el cual podía detectar alguna situación peligrosa. Cuando Mateo quiso entrar a la casa, fue sorprendido por Trono, quien detectó que no era una persona de fiar y utilizando un rayo pulverizador, con el que pulverizaban las rocas, lo convirtió en polvo, que luego utilizaría para abonar sus cultivos cuando regresara a su planeta de origen. Nunca más se volvió a ver a Mateo merodeando por el pueblo, los pescadores aprendieron las nuevas técnicas de cultivo y Trono y su familia pudieron regresar a su planeta llevando consigo las provisiones pactadas con los pescadores. Luego de todo esto, los extraterrestres cada año regresan a la tierra a visitar a sus amigos.
FIN.
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