EL LIBRO MÁGICO- SALOMÉ RESTREPO LÓPEZ- 6A
EL LIBRO MÁGICO POR SALOMÉ RESTREPO LÓPEZ DE 6°A
Cierta mañana llegaron al colegio los tres amigos del barrio, como de costumbre, Juan, Camilo y Pedro, ingresan al colegio muy felices para recibir sus clases, en el gran colegio de la ciudad. Pero en ese momento, pasó algo inesperado, se desató un fuerte aguacero el cual hizo que el fluido eléctrico se fuera, muchos estaban asustados por los truenos y relámpagos y la mayoría de estudiantes y parte de docentes no alcanzaron a llegar a la institución.
De estos tres grandes amigos Juan siempre se destacó más que Camilo y Pedro, porque a él le gustaba nutrirse con la lectura siendo un joven de 17 años, de alta estatura muy amable, honesto, comprensivo, respetuoso con todas las personas, tenía cualidades y valores que lo hacían diferente a Pedro y Camilo.
Juan le dice a sus 2 mejores amigos: ¡vámonos para la biblioteca! Allí enriquecemos nuestro conocimiento.
Camilo de inmediato le sonrío y le dijo: - ¡si vamos!
Pero Pedro aunque no quería, aceptó.
Una vez llegaron donde la bibliotecaria María, Juan le dice:- necesito un libro, un libro que enriquezca el corazón, que nos dé paz al alma que nos llene de sabiduría.
María lo miró, le sonrió y le dijo: - si, Juan, de inmediato te entregaré el libro más precioso de la vida, incluso para mí es tan mágico que borra toda tristeza y problema que exista en la vida, Juan se asombró y preguntó: - ¿Cuál es ese libro?
María le pasó la Biblia. Juan muy interesadamente empezó a leerla, a leerla y a leerla de tal manera que entró en un viaje mágico donde escuchaba truenos y relámpagos, y mientras el agua se acercaba, escuchó una voz que le gritaba ¡sube al arca, sube! que el diluvio viene hacia acá, en ese momento Juan subía feliz al ver a Noé frente a él queriéndole salvar la vida, fue tan mágica esta carrera de Juan corriendo hacia el arca que recordó los momentos de cuando estaba más niño, cuando solía jugar en el bosque con sus dos amigos, pero en ese momento sintió que le cayó agua en su cara y nuevamente volvió a la realidad, ¡era Pedro¡ aquel amigo incomprensible y rebelde le había tirado un vaso con agua en la cara, Juan demasiado molesto le gritó y le dijo: - Pedro ¿por qué haces estas cosas? a ti no te han enseñado a respetar, ¿por qué la falta de valores en tu corazón? Pedro miró y riéndose le respondió de una forma humillante, ¿de qué me sirven los valores y el respeto si eso no me sirve de nada? Te digo Juan que a mi nada me hará cambiar.
Pero Camilo al ver esta escena y al escuchar las palabras de Pedro se lanzó fuertemente contra él, dándole un fuerte golpe y éste cayó repentinamente golpeándose con una silla y perdió el conocimiento, todos estaban asustados y Camilo salió corriendo y se escondió debajo de una de las mesas de la biblioteca, porque sintió miedo de lo que había pasado, María la bibliotecaria al ver esto se levantó de su puesto, llegó hasta donde Pedro había caído y al verlo inconsciente empezó a llorar. Juan corrió a un rincón de la biblioteca y empezó a orar ya que había leído en este libro mágico que Dios escucha nuestras oraciones cuando las hacemos desde lo más profundo de nuestro corazón, y le pedía a Dios que no le pasara nada a su amigo, que lo transformara, que cambiara su forma de ser, y que tuviera misericordia de él. También le pidió a Dios por Camilo para que lo enseñara a no reaccionar de esa manera y que la armonía, el amor y el perdón estén siempre en sus corazones. En ese momento un rayo de luz iluminó todo el lugar y se sentía una paz. Después de un corto momento Pedro empezó a levantarse y con una voz dulce y suave mirando hacia el cielo dijo: ¡gracias Dios mío¡ todos se quedaron asombrados y Juan le preguntó ¿estás bien? Y el de una forma amable le respondió: sí amigo, tuve un sueño donde hacía un extraño viaje hacia el cielo, llegue a un lugar imaginable muy hermoso donde se escuchaban cánticos celestiales y una hermosa voz me llamaba, llegué a un palacio resplandeciente y pude ver a un ser que brotaba destellos y aunque no miré su rostro porque su resplandor era muy fuerte, me dijo: hijo mío de hoy en adelante tu vida cambiará, te he liberado y quitado muchas ataduras que habían en tu corazón, me mostró un libro mágico el cual alcance a leer y era la biblia y me dijo todo lo que leas en este libro, guárdalo en tu corazón y lo más importante colócalo por obra y veras que todo te saldrá bien en la vida, vi también como Camilo llegaba y le decía lo mismo, nos abrazó y nos dijo pueden irse, Juan lo tomó de su mano y le dijo :- Pedro no ha pasado nada sé que el ser humano comete errores pero nosotros no somos nadie para juzgar a otra persona, yo los invito a que lean conmigo este libro la Biblia, libro mágico que transforma el corazón y verán el cambio que van a tener en sus vidas, no he de guardarte rencor porque escrito está en este libro qué hay que amar al prójimo y tú eres mi prójimo, no soy nadie para juzgarte porque de antemano también tengo errores, he aquí que los invito a que enriquezcan el conocimiento y que sus corazones se llenen de paz. En ese momento Camilo se atrevió a salir de donde se había escondido por miedo de lo que había hecho y le pidió disculpas a Pedro y le dijo que lo sentía y que no volvería a pasar. cuando se iluminó este lugar tuve ese extraño viaje, todos se reconciliaron y nuevamente los tres grandes amigos se abrazaron y empezaron a leer estas enseñanzas valiosas que transforman la vida del ser. Nuevamente volvió la calma, la armonía y poco a poco la tormenta pasó, y pudieron ingresar a sus salones de clase.
FIN.
Comentarios
Publicar un comentario