El Payaso que Perdió la Alegría. MOISÉS DORIA 6°A
El Payaso que Perdió la Alegría.
Había una vez, en un
pueblo muy lejano se encontraba un circo con una carpa inmensa y de colores, donde
había un payaso llamado Pirulo. Él era
muy colorido y feliz de la vida, pero en el circo no estaba solo él, también un
domador de leones que era casi lo contrario al payaso, era fuerte y siempre se
vestía de color negro. Todo el día eran normales en el circo, la gente reía y
se asombraba a ver los espectáculos. Pero todo cambió un día que vino la
princesa María, una linda mujer con mucho dinero, pero con un único defecto,
tenía un inmenso bigote. Los dos hombres se fijaron en ella y quedaron asombrados
de su hermosura. Estos, fueron a presentarse al mismo tiempo, porque ellos
estaban enamorados de la princesa.
pero ella
no les presto mucha atención. Vio el espectáculo ese día y se fue. Pero al
siguiente día regresó. El payaso pensó que tenía la oportunidad de decirle que
la amaba, pero sintió mucho miedo, pues no era cualquier persona, El domador
que también estaba enamorado sí le dijo que la amaba, pero la reina le
dijo que necesitaba tiempo. El payaso se puso triste al saber que el domador ya
le había declarado su amor, y se puso a llorar detrás del tren del circo.
Un día, cuando la princesa vino al circo, escucho
al payaso llorando, y fue donde estaba y le preguntó: - ¿por qué lloras?
El payaso respondió: -Yo estaba enamorado de ti, pero
ya estás con el domador, qué puedo hacer.
Ella le dijo que
todavía no tomaba la decisión y que tenía que impresionarla para ser su esposo.
También, le dijo al payaso que le dijera al domador que tenían que salir al
escenario los dos, y el que ganara, se quedaba con ella.
El payaso fue y le dijo que tenían que salir
los dos al escenario, cosa que el domador no aceptó, y dijo que por qué tendría
que hacerlo.
Ellos llegaron a una discusión, pues el domador no quería que le quitaran a la princesa. Al oír la pela, la princesa fue y los intentó calmar. Pero ellos seguían discutiendo, y cuando el domador se distrajo, el león se le soltó de la cadena y rugió. Provocando una tormenta con muchos rayos debido a esto, el circo se cayó, y solo una sola persona salió afectada. la princesa había muerto.
-Mira lo que
hiciste, dijo el payaso.
El domador sintió la
culpa y se dijo
¿ahora qué haré?
A lo que el
payaso respondió
-El circo se destruyó,
pero podríamos ir de casa en casa a mostrar nuestros espectáculos.
-Excelente idea, dijo
el domador.
Y así fue, ellos
fueron de casa en casa, haciendo reír a la gente mostrando
sus espectáculos. Y lo único que hicieron frente al castillo
de la princesa, fue una oración.
El payaso fue feliz e
hizo feliz a la gente. El pueblo no se dio cuenta de la muerte de la princesa. Pero
al payaso se le quedó en el corazón el recuerdo de la princesa.
Fin.
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