DE UN NOVATO A UN GRAN JUGADOR - BUSTAMANTE 6°A
DE UN NOVATO A UN GRAN JUGADOR
POR EVELIO BUSTAMANTE 6°A
Recuerdo ese año como si fuera ayer,
había llegado el gran día, todos estábamos emocionados por jugar la gran final
del campeonato del colegio. Era una hermosa mañana de domingo, un día soleado,
soplaba una refrescante brisa que invitaba a todos a disfrutar del partido.
El equipo ya se encontraba en el
camerino, desde mi lugar podía observar a Víctor, el capitán del equipo, con
sus ojos grandes que se le querían salir, su cara fileña, sus delgados labios.
Él me parecía tan flaco que pensaba que se iba a desarmar.
A mi lado tenía a los gemelos tan
parecidos como dos gotas de agua, con su pelo rizado, con sus ojos azules, y su
cuerpo demasiado gordo para su estatura. Se me hacía muy difícil distinguirlos.
Ahí estaba yo entre todos, sudoroso,
ni tan gordo ni tan flaco, con el peso ideal para mi estatura, mi pelo negro y
mis ojos claros. Estaba muy nervioso, era mi primer campeonato y todo el equipo
me miraba con incertidumbre.
Todos pensaban que yo no era capaz
de ser un buen jugador, incluyendo a mi entrenador. En las prácticas mi equipo
me hacía bullying y bromas pesadas. Entre ellos, Víctor, que no se cansaba de
restregarme en la cara que él era el preferido del entrenador. En varias ocasiones me dijo que siguiera
soñando porque jamás iba a jugar un partido de fútbol en el campeonato.
Eso me entristecía mucho, me hacía
llorar. En cierta ocasión mi papá me vio muy triste y me dijo:
- ¿hijo qué te sucede?
-yo le contesté: nada papá
No me atrevía a decirle que todos me
hacían bullying y que pensaban que no era capaz de ser un buen jugador
Ese día me dijo vamos a la cancha,
te tengo una sorpresa. Cuando llegamos
sacó del baúl del carro, un hermoso balón dorado y me dijo:
- Hijo, este balón es muy especial,
quiero que cuando te sientas triste, lo abraces muy fuerte y lo sientas como tu
mejor amigo, te vas a sorprender
-yo le dije gracias papá
Empezamos a jugar y en ese momento
me sentí tan feliz que todas mis tristezas se me olvidaron.
Lo que mi papá no me había dicho,
era que ese balón era un balón mágico. Que cuando lo abrazaba él podía saber lo
que yo sentía y quería.
Después de una de las tantas
prácticas, yo invite a los gemelos a que me ayudaran a practicar fútbol y ellos
me dijeron que sí.
Empecé a practicar ya que Víctor me
había hecho bullying, bromas pesadas y dijo que nunca iba a jugar en el
campeonato ya que era muy malo jugando
futbol. con el paso del tiempo, iba toda la tarde con los gemelos a practicar
fútbol yo le demostraba en las prácticas al entrenador y ha visto que yo era el
mejor jugando futbol. Ya que practicaba mucho. Cuando llegó el campeonato, el
entrenador me escogió para jugar la final, yo fui el que metió más goles,
aunque no hayamos ganado, me sentí muy feliz porque metí muchos goles y jugué
la final.
Al final, Víctor me pidió disculpa
por todo lo que había dicho de mí, y yo lo perdoné. Luego el entrenador también
me dijo que lo perdonara por haber dudado de mis capacidades, y también lo
perdoné. Nunca más recibí ningún tipo de bromas, y el entrenador siempre me
dejaba jugar en los partidos.
Fin.
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